“El éxito es tener la determinación,
el coraje y la voluntad,
de convertirte en la persona que crees que deberías ser”.
MJ DeMarco

The Millionarie Fastlane
El mejor libro que he leído hasta ahora sobre negocios, trabajo y algunas otras creencias personales

 

Creo que una buena manera de conocer a las personas es sabiendo lo que son capaces de negociar, pero también creo que si realmente quieres conocerlas en profundidad,  tienes que conocer lo que jamás negociarían.

“No negociable” son las palalabras que más están influyendo en mi vida, las que han provocado un mayor cambio en mi interior y en mi exterior.

¿Qué estás dispuesto a no negociar?

Desde hace mucho tiempo sé que una de las llaves de mi felicidad, de mi autoestima y de mi desarrollo personal, es hacer ejercicio y yoga todos los días. Desde hace varios años intentaba (“intentar” y “decidir”, recuerda esta diferencia) estar en forma haciendo algún tipo de ejercicio, pero al final siempre acababa dejándolo poniéndome excusas súper elavoradas.

Hace cuatro meses decidí hacer yoga y ejercicios todos los días de mi vida, todos, y además me dije a mí mismo que era no negociable. No negociable significa que si por la mañana no lo he hecho, y por la tarde he ido a tomar un par de vinos y a cenar, al volver, así sean las dos de la mañana y esté muerto de sueño y cansancio, haré yoga y ejercicios. Significa que si estoy en una habitación de hostal con 6 personas y no hay otro sitio, me pondré a hacerlo en mitad de la habitación. ¿Sabes por qué? Porque es no negociable.

El otro día puse en No sólo ideas aquella frase que leí de “El éxito es tener la determinación, el coraje y la voluntad, de convertirte en la persona que crees que deberías ser”, y desde que la leí la tengo también grabada en mi mente para venir en mi rescate cada vez que intento darme otra excusa más para negociar.

Siempre he querido tener flexibilidad en mi cuerpo, caminar y sentarme en posición erguida, poder hacer la flor de loto, no sentir dolores y, además, tener un cuerpo  con el que me sienta cómodo y me pueda sentir orgulloso.

Voy a contarte algo sobre nuestro cerebro

Ayer vi con claridad cómo funciona nuestro cerebro (o el mío, al menos) y entendí por fin por qué pocas veces conseguimos nuestras añoradas metas.

También ayer fue el primer día desde hace más de ciento veinte días que negocié conmigo mismo. El problema del ser humano es que muchas veces hasta lo no negociable se convierte en negociable. Al despertar, salí a caminar durante incontables horas por la inmensa ciudad de Manhattan, y cuando no podía caminar más, cené dos veces y mucho. Probé las deliciosas pizzas de Ray’s pizza (La mejor pizza de Nueva York según mi hermano) y unos Dumplings en el Barrio Chino. Iba a explotar.

Después seguí caminando y caminando hasta que atravesé un eterno puente de Brookling para ver las luces de la ciudad en la noche. Al llegar a casa sentí que no podía con mi alma, me tumbé en la cama y me dije que tenía que hacer mis ejercicios, ya que era no negociable.

Ahí es cuando mi mente empezó su jugada maestra.

Mi cerebro dijo alto y claro:  “Antonio, has caminado quizás veinte kilómetros, no creo que ni siquiera sea bueno hacer ejercicio ahora estando tan cansado, y no creo tampoco que un día de descanso te vaya a a hacer fracasar. Te lo mereces, te merece ese descanso.”
Entonces yo le dije a mi cerebro:¡No! Es no negociable, cerebro, no me cuentes tu vida, tengo que hacer ejercicio todos los días, es importante para mí.”
Y mi cerebro contraatacó;Sí pero Antonio, mira, piensa con sensatez. (……)”

Y mi cerebro siguió hablando y hablando. Tanto habló, que ayer fue el primer día en que no cumplí la promesa que me hice a mí mismo y, lo que era no negociable, finalmente se convirtió en negociable… yo perdí, y yo me fallé a mí mismo.

¿Tú qué estás dispuesto a no negociar? ¿Cuál es la persona que crees que deberías ser?

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