Después de vivir varios meses en La Misteriosa Buenos Aires, me he hecho un mapa mental de las cosas que me gustan y de las cosas que no me gustan.

Cosas buenas de Buenos Aires:

  • Su música.
  • Su carne. ¡Oh! Bondiola, ¿qué has hecho tanto tiempo sin conocerme?.
  • El sentido del humor de todos y cada uno de sus ciudadanos.
  • La publicidad argentina es un auténtico arte, lo llevan en la sangre. Puedes ver publicidades buenísimas en Youtube, en la tele, en Google Adsense, en cualquier parte.
  • El “cómo te trata Buenos Aires” de las mujeres (minas).
  • Su cerveza Patagonia‬ (quizás la mejor artesanal que he probado).
  • Las millones de librerías, especialmente El Ateneo. El ateneo es un antiguo teatro enorme con frescos en su techo abovedado y palcos repletos de libros, sillones para que la gente se siente a leer y una cafetería en lo que era el escenario). No he comprado nunca un libro pero me he gastado 70 millones de dólares en tés y cervezas mientras me leo todo lo que cae en mis manos, sentado en un cómodo sillón tras los telones, junto al piano de cola y a veces junto a Antonio, el pianista trajeado que lo toca.
  • San Telmo, mi barrio favorito en el mundo después de La Latina en Madrid, Barrio Alto en Lisboa o Abaicín en Granada.
  • En muchas zonas de Buenos Aires hay poesías escritas en el suelo.
  • Su variedad étnica compuesta por descendientes de italianos, italianos, descendientes de españoles, y algún que otro descendiente de italiano más.
  • Sus milongas y sus bandas de tango. El tango en directo es extrañamente virtuoso y mágico, tanto que me hace pensar cómo no es la banda sonora de cada país del mundo. Escucha esto y párate un segundo a imaginar cómo sería verlo en directo, y después dime si no es una de las cosas más bellas que has escuchado en tu vida.
  • En Buenos Aires existe una vieja y curiosa tradición de darle la vuelta a las palabras. ¿Preferís un coblan o un totin? ¿te gusta el gotan? ¿querés un chegusan de monja y soque?.
  • Ese amor que sentimos por los argentinos en España debido a su acento es completamente recíproco. Sólo con abrir la boca tus posibilidades de conquista o de caer bien aumentan un 532,96 % (aaay, mirá qué lindo).

Cosas de Mierda en Buenos Aires:

  • Es obligatorio votar, les ponen multa si no lo hacen.
  • Las servilletas de papel en sus restaurantes son peores que retar a tu padre a una pelea usando un calcetín sudado como guante.
  • En muchos restaurantes te cobran una cosa llamada “servicio”, en concepto de “yyy bueno, qué se sho, por la mesa y las servishetas, por sentarte”.
  • El 95 % de los autobuseros (colectiveros) tienen tanta mala hostia que no sé cómo no implosionan.
  • En época preelectoral, recibes llamadas a tu móvil, a tu casa, mentalmente, subliminalmente, hiperbliminalmente, gigabliminalmente.
  • En Buenos Aires hay más McDonals que personas.
  • Hay más Starbucks que McDonals.
  • Hay más quioscos donde venden chocolate y alfajores que personas, Starbucks y McDonals juntos. Espera, eso no es malo, sólo es curioso.
  • Si crees que en Argentina se habla mucho de fútbol, es porque no sabes lo que se habla de política.
  • Es muy fácil llegar a Buenos Aires, pero es muy dificil irte.

Sígueme en twitter
Sígueme en facebook