He sido diseñador gráfico freelance durante mucho tiempo y he trabajado para cientos de clientes. Tuve un estudio de diseño gráfico en el centro de Madrid durante cinco años y aprendí a la fuerza a base de enfrentarme a todo tipo de problemillas que siempre surgen cuando tienes un negocio. Ahora te cuento las diez cosas que aprendí como diseñador gráfico que me hicieron ver mi trabajo desde otra perspectiva y además quizás te ayuden a ti en tu camino:

1) Cobrar SIEMPRE el 50 % por anticipado

Pasé mis dos primeros años en mi estudio de diseño gráfico teniendo miedo de mencionar el tema del cobro y, en la mayoría de las ocasiones, sólo lo decía cuando el cliente me preguntaba. Sin embargo, un buen día, un poco cansado de mí mismo y de ciertos clientes, tuve la lucidez de escribir al final de todos mis emails y presupuestos “A la aceptación del presupuesto se abonará el 50 % mediante transferencia a la cuenta XXXXXXX”.

Ahí abrí la caja de pandora, con una acción tan simple esto fue lo que ocurrió:

  • Me quité de una vez a (casi) todos los morosos, cuando un cliente paga un dinero por adelantado se piensa dos veces el dejarte de pagar.
  • Me respetan más. Es como magia oye, cuando hablas de cobrar como una empresa normal y corriente, todo son facilidades ;).
  • Puedes hacer eso llamado “comer” y “pagar tus facturas” mientras terminas y entregas tus trabajos.

 

2 · Cobrar el 100 %

¿He dicho el 50 %? perdona, quería decir el 100 %… Vale, he de admitir que está muy bien eso de cobrar el 50 % cuando se trata de diseño, y sólo tardé dos años en darme cuenta de ello, pero… al final, cuando un cliente me pedía algo de impresión yo tenía que pagar en la mayoría de las ocasiones a la imprenta por anticipado el 100 % del trabajo y luego, tener que esperar no-sé-cuántos-días a cobrar el 50 % restante de mi cliente. Esa situación me daba un poco de angustia, bajón, y falta de liquidez.

Si se supone que soy un profesional que lleva muchos años en el sector, los comentarios en internet me avalan y dicen que soy de fiar, y además de ello tengo incluso cara de tío honrado, ¿por qué no hacer que seas tú quien te fíes de mí, en vez de ser yo quien me fie de ti que no te conozco de nada y no tengo manera de averiguarlo? Todas o casi todos las empresas que conozco y que aparentemente van viento en popa, cobran por anticipado antes de empezar si quiera a hacerte un trabajo. No tienen problemas de impagos y no tienen problemas de liquidez.

¿Conclusión?
Ahí va uno de los pilares de mi negocio:

Forma de pago:
Diseño: 50% por anticipado mediante transferencia o en metálico. El 50 % restante a la entrega de los originales.
Impresión: 100 % por anticipado mediante transferencia o en metálico.

Sí, eso que oís es el sonido de la tranquilidad.

3 · Aprender inglés

Cada vez son más los extranjeros que vienen aquí a vivir o por negocios y afortunadamente cada vez somos más los españoles que sabemos inglés, pero sigue sin ser suficiente. Saber inglés hoy en día y venderte por internet con una página creada para los angloparlantes, puede significar el estar por delante del 95 % de tus competidores. Si no lo has hecho ya, ESTÁS PERDIENDO EL TIEMPO. Posicionar una página web en las primeras posiciones cuando tienes una gran competencia, es difícil, posicionarla cuando eres el único, es cuestión de 15-30 días.

*Para aprender inglés utiliza la aplicación gratuita Duolingo, el segundo mejor sistema que he conocido para aprender inglés.
(El primero es irte a Cambridge a vivir 7 meses como hice yo).

 

4 · Entender el dinero y no tener reparos al hablar de ello

Esto me ayudó a:

  • Mostrar mis condiciones de pago en los emails o mediante palabra.
  • Como decía antes me aterraba esa idea, pero ahora pienso, ¡pero vamos a ver!, ¿de qué va todo esto y para qué estoy yo aquí dispuesto a emplear todo mi tiempo y juventud? Vamos a lo principal.
  • Saber que… Más vale una hora de trato, que cien de trabajo.
  • Darle al dinero la importancia justa que merece. Ni más, ni menos.
  • Contar el dinero en frente del cliente cuando me paga en metálico. Mi padre, el cual ha trabajado muchos años en un banco, me dijo en una ocasión: Cuenta siempre el dinero, si el cliente se ha equivocado y te ha dado de más, habrá que devolvérselo, si se ha equivocado y te ha dado de menos, tendrá que darte lo que falta. Habrá personas que te digan, ¿qué pasa, no te fías de mí? ¡¡PUES SI ANTES ME FIABA, AHORA DESPUÉS DE TU PREGUNTA YA NO!! Contaré dos veces, y do-ble-men-te len-to, para asegurarnos de estar correctos. No es confianza o falta de ella, es previsión.Ronald Reagan dijo una vez: “Confía, pero verifica”.

Te recomiendo que te leas inmediatamente el libro “Padre Rico Padre Pobre”, de Robert Kiyosaki. Te garantizo que cambiará tu manera de entender el dinero y el trabajo, PARA SIEMPRE.

Si quieres saber algo más sobre este libro (y sobre los otros cuatro que más impacto han tenido en mi vida), léete mi artículo sobre los libros que nos cambiaron la vida.

 

5 · ¿Trabajar para amigos? Lo menos posible

Lo que en principio parece una súper fantástica idea, significará, en muchísimas ocasiones, quedarte sin el amigo y sin el dinero. (Pero de eso ya nos han avisado antes, ¿verdad?) ¿Cuántos van ya por el camino? Para no extenderme pondré sólo un ejemplo de los muchos que tengo en la cabeza: amigos que te piden un trabajo, se lo haces, y luego una vez acabado deciden que no lo quieren.

No pasa nada, si no lo quieres págamelo para mostrar respeto por mi trabajo y mi tiempo. Espera, ahora que lo pienso somos amigos y tampoco es cuestión de eso ¿no?, quizás me estoy excediendo, si quieres lo que hacemos es que me invitas a una cena. ¿No?, ok ¿una cerveza?. Mmmm, ¿tampoco?, bueno, al menos un “lo siento”, o quizás un “gracias”? vale, joder, ¿al menos volver a llamarme? NADA. Esto me lleva a recordar otra anécdota de mi padre:

Existen tres maneras de comportarse frente a un favor;

  1. Los hay que te dan las gracias.
  2. Los hay que lo olvidan.
  3. Los hay que lo vengan.

 

6 · Saber decir NO

Ser asertivo es lo mejor y más valioso que me ha enseñado mi negocio. Existen clientes, muchos de hecho, que juegan a tensar la cuerda, la tensan y la tensan para ver dónde está tu límite y dónde está esa delgada línea que conforma tu frontera entre la cordura y la locura.

  • Te llamarán a las 11 de la noche para un cambio urgente* (Ver el punto 9).
  • Te pedirán que vayas a verles a su oficina/empresa/restaurante para que te enseñen un cambio en una tarjeta de visita que llevará 10 segundos, el cual podrían decírtelo por email, teléfono, whatsapp, o mediante código morse si es lo que quieren.
  • Regatearán tus precios hasta hacerte pensar que eres el esclavo más mal pagado de todos. ¡Espera! Pero si no soy un esclavo….¿no?.
  • Jugarán una y otra vez, y otra vez, y otra vez, con tu tiempo.
  • Regatearán aún más.
  • Y un poquito más.

Todo lo anterior (y muchísimo más) ocurrirá a menos que sepas decir… ¡¡NO!!.

 

7 · No poner en riesgo mi PAZ INTERIOR

Opino exactamente lo mismo que decía Sergio Fernández en una de sus conferencias. Cada vez que me llega un trabajo o cada vez que tengo que tomar una decisión, me hago unas simples preguntas: ¿Esto va a perturbar mi paz interior? ¿Vale la pena? ¿Si hoy fuera el último día de mi vida, me gustaría pasármelo haciendo este trabajo?. Estar tranquilo contigo mismo es lo mejor a lo que puedes optar, y además, ¿no era exactamente por esa razón por la que me puse a trabajar por mi cuenta?

* Sergio es el autor de Vivir sin jefe, uno de los más grandes libros para ayudarte a gestionarte a ti mismo, y a tu empresa, y que además me dedicó en persona :D.

“El libro que hará que ames trabajar por tu cuenta”.

 

8 · Saber decir SÍ

La asertividad no es sólo la capacidad de decir no, es también la capacidad de gestionar tu comunicación de una manera correcta y de defender tu posición sin agredir ni exponerte a ser agredido. Saber decir sí de una manera consecuente y sana es una tarea que me ha llevado también media vida. En muchísimas ocasiones hay que pararse un segundo y pensar si realmente estás diciendo NO a algo sólo porque es más cómodo, o por miedo, o por cabezón.
¿Habéis visto la película “The Yes Man”? (Di que sí, en su traducción Española). En ella, Jim Carrey no puede decir que NO a nada, por lo que acaba haciendo mil cosas con lo que ello implica. Aprender, disfrutar de situaciones diferentes, experimentar, arriesgar, VIVIR.

Aquí va un ejemplo. Mis dos primeros años en el estudio los pasé básicamente solo en mi oficina salvo por las ocasiones que algún amigo venía a trabajar conmigo. ¿Por qué? por miedo a contratar, o, en muchas ocasiones, incluso por miedo a aceptar esas muchas invitaciones de colegios o universidades que querían ofrecerme alumnos en prácticas. Estaba en una especie de bucle y en un callejón sin salida. Un día me llamó mi colegio (Salesianos de Atocha) para ofrecerme otro alumno y, esta vez, les dije que sí. Me sorprendí a mí mismo venciendo el miedo y no puedo estar más agradecido de la decisión. En poco tiempo pasé de estar solo a de repente tener un alumno en prácticas y una estupenda diseñadora contratada por horas.

 

9 · No, no lo quieres para ayer

Bueno, puedes quererlo para cuando quieras, así que quizás debería decir que NO lo necesitas para ayer, y posiblemente tampoco para mañana, y seguramente tampoco lo necesitas para dentro de 5 días. Vivimos en un país donde las urgencias (As Soon As Possible o A.S.A.P. como dicen los angloparlantes) nos acechan detrás de cada esquina. Parece como una especie de necesidad el tener a la gente en una tensión continua, pensando que quizás así pasa más desapercibida tu falta de previsión. ¿Te suena de algo?.

Yo no creo en las urgencias, o, debería decir, creo muchísimo en la planificación, en la tranquilidad, y sólo un poquito en las urgencias. ¿Os sabéis eso de que si pones una palabra en negrita, esta resaltará por encima del resto? Ahora, ponme dos en negrita. Bien. Ahora ponme 10 en negrita. Bien. Ahora ponme 50 en negrita. Mmm, vale, parece ser que ya nada destaca ni es relevante. Pues con las urgencias ocurre lo mismo.

* Uno de los mejores libros que he leído nunca sobre gestión de trabajo fue Rework, (Reinicia, en Español), cambia para siempre tu manera de trabajar.
“Ignora este libro ante tu propio riesgo”, Seth Godín.

 

10 · Libertad

No la aprendí el primer día de tener mi negocio. Ni el primer mes ni el primer año. Ni siquiera era consciente de qué era la libertad cuando llevaba casi 2 años y medio. Os contaré una breve historia: Cuando monté mi estudio de diseño estaba saliendo con una chica y, ella, tuvo la oportunidad de irse durante tres meses a Lisboa para complementar sus estudios de doctorado. Me dijo que por qué no me iba unas semanas con ella y así disfrutaba de los buenos vinos, los increíbles manjares y los maravillosos fados. No puedo, le dije rotundamente. ¿¿¿¿POR QUÉ??? porque tengo un negocio, le dije.

Dos años más tarde conocí a Ángel Alegre y aprendí de él a vivir al máximo, también leí a Tim Ferris y su famoso libro La semana laboral de 4 horas y, como a tantas otras personas, me cambió la vida.

La vida es una gran aventura llena de posibilidades.
Ángel Alegre

Las condiciones nunca son perfectas.
“Algún día” es una enfermedad que se llevará tus sueños a la tumba contigo.
Tim Ferris

Quiero decir que muchas de las cosas que recomiendo te parecerán imposibles y hasta contrarias al sentido común más elemental. Soy totalmente consciente. Decídete a probar estas ideas como un ejercicio de pensamiento lateral. Si lo intentas, verás lo profunda que es la madriguera del conejo, y nunca mirarás atrás.
Respira hondo y déjame mostrarte mi mundo. Y recuerda: tranquilo. Es hora de divertirse y dejar que el resto fluya.
Tim Ferris

Y empecé a pensar que había algo que no estaba haciendo bien, tenía, supuestamente, la posibilidad de hacer lo que quisiera, pero en cambio no hacía nada más allá de despertarme tarde si algún día me apetecía. Es entonces cuando, poco a poco, me di cuenta de que en el juego este en el que estamos metidos soy yo el que pone las reglas y selecciono el nivel de dificultad, así que, un día, decidí irme a pasar dos meses a Alicante a trabajar frente al mar, en otra ocasión me fui un mes a Lisboa alquilando una habitación en el barrio alto, también fui a trabajar a Senegal, y Marrakech, también a Malasia y Bulgaria, y Polonia, y Slovakia y también… bueno, también en Julio de 2015 decidí irme a viajar por el mundo y viajé durante más de un año y seis meses por Argentina, Chile, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Cuba, Estados Unidos, China, Vietnam, Camboya…

¿POR QUÉ? Porque tengo un negocio, me dije.

 

11 · ¡¡BONUS!! Estoy aquí para disfrutar, compartir, enseñar, aprender, soñar, ayudar.

En estos años he trabajado para más de 350 clientes, lo cual me ha dado la oportunidad de conocer a muchas PERSONAS. A veces nos olvidamos de que quien tenemos frente a nosotros es un ser humano con necesidades, ilusiones, habilidades, experiencias, sentimientos, conocimientos… y caemos en la trampa de pensar que no tenemos algo que aprender de cada una de ellas y de cada una de las situaciones que la vida nos trae. Estoy contento y satisfecho sólo con pensar que de cada persona que ha pasado por mi vida laboral, he sacado un aprendizaje personal. También estoy satisfecho de haber entendido, que es ridículo pensar que existe una separación entre vida laboral y personal. Al final las cuentas no me salían. Hay una vida, punto.

Puedo, y debo, disfrutar, compartir, enseñar, aprender, soñar y ayudar con todas y a todas las personas que tenga la suerte de cruzarme en mi camino.


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Si te ha gustado el artículo, por favor, compártelo en las re… espera. ¿Sabes? Una de mis técnicas para conseguir clientes es nunca pedir nada, ni ofrecer nada, sólo dejar constancia de que existo y facilitar a la persona que se ponga en contacto conmigo mediante una tarjeta, o mediante 8 páginas web.

Siempre he pensado que si a mí no me gusta que me atosiguen o me intenten convencer de algo, a mis potenciales clientes, tampoco.  Si esa persona quiere compartir, lo hará, si no, no porque se lo pidas lo va a hacer. Yo no quiero vender, yo quiero que me compren.

“No todas las verdades son para todos los oídos.
Umberto Eco.

Estos son los libros que he recomendado en el artículo y alguno más. A mí me han cambiado la vida y puede que a ti también:

  1. Padre Rico Padre Pobre
  2. The millonaire Fastlane
  3. Vivir sin jefe.
  4. Reinicia.
  5. La semana laboral de 4 horas.
  6. Cómo ganar amigos e influir en las personas.
  7. Antifragil
  8. La soprendente verdad sobre lo que nos motiva.
  9. La vaca púrpura
  10. Summerhill – Un punto de vista radical sobre la educación.