Estas son algunas de las cosas que considero más importantes que he aprendido en mis primeros 30 años de vida. Espero que pronto pueda volver la vista atrás y, al releer mis palabras, piense que apenas sabía nada de la vida y que casi todo me parezca ingenuo e inocente; eso significará que a día de hoy aún me queda muchísimo por aprender y que estoy en constante aprendizaje y desarrollo.

1) La infancia y los adultos

Cuando era pequeño pensaba que algunos profesores me tenían manía y todos los adultos me decían que eso era imposible, que un profesor no podía tener manía a un niño. Luego crecí y me convertí en un adulto y entendí rápidamente que la mayoría de los adultos estaban muy lejos de ser equilibrados, justos y objetivos, y que por ese mismo motivo es perfectamente posible que un profesor te tratara de una manera diferente, agresiva, condescendiente.

Entender cómo son los adultos me ayudó muchísimo a entender los sentimientos en mi infancia.

2) Aburrirse en clase era normal

Mi aburrimiento además era parte de un programa que estaba organizado por otras personas. Creo que no era simplemente una falta de información por parte de nuestros gobernantes y que no sabían que nuestra educación era nefasta. Ahora veo malicia y un claro intento de domesticación de los niños, una herencia de la revolución industrial donde se necesitaba crear trabajadores disciplinados para las necesidades empresariales y económicas de un país.

Nuestro sistema educativo es una fábrica de niños aburridos que pierden su creatividad, y yo, como muchos niños antes y después que yo, fui una de sus víctimas.

Era frustrante estar sentado tantas horas frente a una persona que movía los labios mecánicamente y sin pasión, cuando quizás lo único que yo quería en ese momento era saber si aquellas hormigas rojas pequeñitas y cabreadas podían ganarles en una pelea a las gigantes negras de culo gordo, disfrutar de la naturaleza, aprender la motricidad de mi cuerpo y explorar el mundo.

Mi niñez estuvo rodeada en su mayoría por personas carentes de pasión, no recuerdo que ningún John Keating o a ningún Profesor Señor Berstrong pasaran por mi vida y me empaparan de su visión mágica del mundo.

Para conocer personas que vean más allá de lo que la mayoría de nuestra sociedad ve, y que a su vez sean capaces de transmitirte algo valioso a ti, hay que tener un poquito de suerte. Aunque lo mejor sería seleccionar mejor el colegio al que van a ir tus hijos y no meterles en un antro anticuado que lo único que hace es perjudicarte.

Motivar a una persona es una de las tareas más maravillosas de cuantas hay en la vida, y también una de las menos comunes. Te recomiendo encarecidamente que busques información sobre las escuelas Waldorf, Summerhill o Montesori.

3) Quien está dispuesto a hacer cosas difíciles, tiene vidas fáciles

Aún siendo el ferviente oponente de la educación formal que soy considero que siempre lo mejor es enfrentarte al problema y, cuanto antes te lo quites de en medio, mejor.

Tardé muchísimo tiempo en darme cuenta pero al final lo descubrí por mí mismo, cuando tenía un examen o un trabajo que entregar, lo único que había que hacer para salir airoso de esa situación era hacerlo lo mejor posible y a la primera. En ese aspecto los profesores de primaria y secundaria tenían razón.

Cuando estés rodeado/a por un problema o una situación que te de miedo, enfréntate rápido, con determinación.  Verás como luego no era para tanto.

4) Los amigos, las peras y los olmos

Con veinte años a veces sentía que no estaba rodeado de la gente adecuada, sentía que mis amigos no podían darme lo que yo buscaba en ese momento.

Con los años aprendí que el error radicaba en esperar de personas cosas que ellos no podrían nunca darte. Hay personas que son fantásticas para irte de vinos con ellas y hablar de todo o de nada. Hay personas con las que sólo una hora con ellas harán que te duela la tripa de tanto reír. Los hay que les gusta filosofar sobre la vida, los hay que son el mejor compañero de viaje y los hay que son la pareja perfecta para irte a hacer deporte. El problema es esperar todo de todos, poner nuestras necesidades en la bolsa de los demás, en vez de dejar nuestra cesta vacía para que las personas que nos rodean la puedan llenar con lo que ellos buenamente tienen para ofrecernos.

El problema no son tus amigos, el problema son tus expectativas y tu exigencia de lo que te rodea.

5) Elección y rechazo

Cuando elegimos algo, más que elegir lo que verdaderamente hacemos es rechazar, rechazar todo lo demás.

Nos pasamos la vida rechazando. Cuando escoges un camino para volver a casa estás diciéndole NO a todos los otros caminos. Cuando eliges pasar tu tiempo con una persona lo que estás haciendo es no pasándolo con todas las demás personas del mundo o contigo mismo. Cuando eliges estudiar una carrera universitaria en la mayoría de los casos lo que estás haciendo es no estudiar las demás. Por eso, en los casos en que sepas que una decisión va a condicionar tu vida en el futuro, tómate tu tiempo y medita sobre ello sin prisa.

Bueno, da igual, sé que no me vas a hacer caso, y además otra de las cosas que he aprendido es que al final somos nuestras decisiones y nuestras equivocaciones.

“Ser selectivo es la base del éxito. No conseguirás lo que quieres a no ser que sepas dejar pasar las cosas que no quieres”. Álvaro Tineo.

6) Tempus Fugit. Mens sana in corpore sano

Sólo tres. Sólo disponemos de tres conceptos en esta vida. Mente, cuerpo y tiempo. En función de cómo utilicemos nuestros tres activos más importantes podremos optar a un tipo de vida u otra.

Millones de opciones y caminos se abren frente a nosotros en función del uso que le demos. A partir de ellos viene todo lo demás, viene todo lo que somos y todo lo que hacemos. Todo. Entonces, ¿por qué no cuidarlos todo lo que podamos?

Me ha llevado mucho tiempo entender que, para tener la mejor vida posible, he de pensar con detalle al menos una vez cada cierto tiempo si estoy usando mis activos sabiamente. Nutrir la mente, nutrir el cuerpo, ser consciente de que el tiempo no es finito.

Estudiar profundamente sobre alimentación y entrenamientos físicos, explorar la mente mediante la meditación, leer libros enriquecedores, aprender a gestionar el tiempo.

Pienso que estos aprendizajes han llevado mi vida a un nivel diferente.

7) Personas diferentes ven realidades diferentes

Tan simple como eso, una gran frase de mi querido primo. Nos pasamos la vida tratando de hacer ver a la gente el mundo bajo nuestra perspectiva, y resulta que todo sería muchísimo mas fácil si hubiésemos aprendido que… personas diferentes, ven realidades diferentes.

“Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no es la verdad.” Marco Aurelio

8) La música

Para mí este punto es muy importante y posiblemente para muchas personas resultará obvio, pero tienes que entender algo sobre mí: yo crecí prácticamente sin los placeres de la música porque en mi casa no existía, mis padres no escuchaban música salvo en esas raras ocasiones en que mi padre ponía música clásica a todo volumen en el salón.

Por eso, cuando descubrí los placeres de la música en mi adolescencia pensé que cómo había podido estar toda mi vida sin ella.

El mismo filósofo que mató a Dios decía que la vida sin música sería un error, y yo tardé poco en darme cuenta de que la música es uno de los mejores remedios para mejorar mi estado de ánimo. Por eso ahora sé que invertir mi tiempo y dinero en cualquier forma de llegar a la música, siempre en músicos callejeros, pero sobre todo en conciertos de cualquier talla, es una de las mejores maneras que conozco de asegurarme un bonito camino por la vida. Todas y cada una de las veces que me encuentro frente a un músico en su estado de éxtasis me pregunto por qué no lo estoy más a menudo.

Rodéate de música, en cualquier idioma y en cualquiera de sus expresiones, encuentra la tuya, la que te da paz o la que te excita, la que te vuelve loco/a o la que te hace llorar, la que te hace bailar o la que te hace entrar en trance, la que hace que te concentres, la que te hace sentir la magia de la vida.

“Cada vez que ocurre, es como un milagro. Toda la gente, todas las preocupaciones, todos los odios y todos los deseos, todas las angustias [..]; toda esa vida en la que nos arrastramos, hecha de gritos y lágrimas, de risas, de luchas, de rupturas, de esperanzas frustadas y de suertes inesperadas: todo desaparece de pronto cuando el coro comienza a cantar. El curso de la vida se ahoga en el canto, de golpe hay una impresión de fraternidad, de solidaridad profunda, de amor incluso, que diluye la fealdad cotidiana en una comunicación perfecta [..]. Hasta los rostros de los cantantes se transfiguran, sólo veo seres humanos que se entregan en el canto.

Cada vez ocurre lo mismo, siento ganas de llorar, tengo un nudo en la garganta y hago todo lo posible por dominarme pero, a veces, me resulta muy difícil: apenas puedo reprimir los sollozos [..]; es demasiado hermoso, demasiado solidario, demasiado maravillosamente en comunión. Dejo de ser yo misma, paso a ser parte de un todo sublime al cual pertenecen también los demás, y en esos momentos me pregunto siempre por qué no es la norma de la vida cotidiana en lugar de ser un momento excepcional.

Cuando la música enmudece, todo el mundo aclama, con el rostro iluminado, a los integrantes del coro, radiantes. Es tan hermoso.
A fin de cuentas me pregunto si el verdadero movimiento del mundo no es… la música.
Muriel Barbery,
La elegancia del erizo.

Estas son algunas de las canciones que me vuelven loco. ¿Qué mejor manera de mostrar la música que escuchándola?

9) Los sueños

El año pasado, allá por marzo, un amigo me dijo que tenía que ir a su cumpleaños en julio porque iba a organizar una gran fiesta. Yo le dije que casi con total seguridad iba a estar en Lisboa, ya que era mi sueño alquilarme una casita durante un mes en Barrio Alto. Cuando llegó julio y me dijo de ir a su cumple le dije que finalmente me encontraba en la capital portuguesa y no podría ir a su fiesta.

Lo increíble de ti —me dijo— es que no sólo tienes un montón de sueños, sino que además los cumples.

Es uno de los mejores piropos que me han dicho nunca, pero eso no siempre ha sido así. Hace unos años me limitaba a tener un montón de sueños como casi todo el mundo. Pero eso un día cambió y me dije que, la vida, podía medirse en función de cuantos sueños cumplieras. Desde entonces es así como veo las cosas.
No te pases toda la vida queriendo esa autocaravana, no esperes eternamente a vivir una temporada en Granada, no dejes pasar tus mejores años queriendo despedir a tu jefe, no dejes que tu juventud o energía se escape sin haber invitado a esa persona a una cena y quizás a una vida juntos.

Ten sueños, pero sobre todo trabaja y esfuérzate para hacerlos realidad.

“Imagínate que tienes 99 años y estás en tu lecho de muerte y de repente tienes la posibilidad de volver ahora mismo, ¿Qué harías? Chris Carmichael

10) La constancia / perseverancia

La constancia o persenverancia es la clave de una vida exitosa, exitosa en cualquiera de las definiciones que tengas en mente en cuanto a éxito se refiere.

Un gran amigo tiene la teoría de la apisonadora y el apuntalamiento. Dice que cuando empiezas un proyecto eres como una apisonadora, trabajas y trabajas y le echas horas y energía, pero la mayoría de las veces al no ver los resultados esperados desistes, y como casi todos antes que tú, fracasas. Para eso está el apuntalamiento, que significa ser consciente de que una vez pasado ese ímpetu inicial ahora tienes que asentar conocimientos, CONSOLIDAR, reinvertir lo ganado, aguantar la falta de ganas y continuar.

¿Cuántos hábitos/sueños/relaciones has abandonado por no aguantar la falta de ganas?

Otro gran amigo dice que cuando inicias un proyecto tienes que hacerlo al 100 %, no al 99 %, ya que si lo haces sólo al 99 % siempre podrás refugiarte en ese 1 % para dejarlo.

Léete The Dip.

11) Cree en ti

En serio, cree en ti.

Lo sé, suena a frase vacía que, si no se explica, no sirve de nada. Pero créeme, esta no es sólo una idea sacada de las mil millones de frases/vídeos/acciones motivacionales que vas a encontrar por internet o vas a leer en el instagram de un amigo. Lo que quiero decir es que, de verdad, creas en ti.

Ya deberías conocer el libro “La conjura de los necios” escrito por John Kennedy Toole, y si lo has leído sabrás que el autor se suicidó después de intentar publicar su obra en varias ocasiones sin éxito. Fue su madre quien encontró el manuscrito tiempo después y pensó que eso tenía que conocerlo el mundo. Fracasó también con todas las editoriales hasta que dio con una persona influyente, esa persona lo leyó, lo publicaron, y el resto es historia; el maravilloso libro de la Conjura de los necios se convirtió en uno de los libros más famosos y vendidos de los Estados Unidos.

Me parece una de las historias más tristes que conozco pero lo peor de todo es que como este caso existen otros muchos millones, normalmente menos trágicos, afortunadamente, pero la gran mayoría quedan en sueños frustrados, en habilidades extraordinarias no compartidas con el mundo y en personas con muchísimo que decir, que nunca fueron escuchadas. Cree en ti hasta que tu voz se escuche entre tanto ruido.

La persona más importante que tiene que creer en ti eres tú, no tu familia, pareja, amigos o sociedad. Si tú no crees en ti y perseveras en tus acciones y en tus ideas, nadie más lo hará.

Si quieres ser pintor/a, pinta, todo lo que puedas, aunque nadie crea en ti. Si quieres ser bailarina, baila, a todas horas. Si quieres escribir mientras viajas por el mundo, escribe, aunque aún no viajes por el mundo, o viaja, aunque aún no escribas.

“La tragedia del libro es la tragedia del autor: se suicidó en 1969, a los treinta y dos años. Y otra tragedia es la posible gran obra que con su muerte se nos ha negado. Es una verdadera lástima que John Kennedy Toóle ya no esté entre nosotros, escribiendo. Pero nada  podemos hacer, salvo procurar que al fin esta tragicomedia humana, tumultuosa y gargantuesca, pueda llegar a un mundo de lectores.”
Walker Percy

Cree en ti sin parar y sin excusas, cree en ti hasta que alguien más crea en ti. Busca incansablemente y encuentra a tu persona influyente, quizás algún día te conviertas en la persona influyente para otros.

12) Encuentra tu propia manera de hacer las cosas

Steve Jobs dijo algo así como que todo lo que había en el mundo estaba hecho por personas no más inteligentes que tú, y que por eso tú tenías el poder de cambiar tu entorno y de hacer las cosas a tu manera, no a la manera de otras personas.

Recuerdo que desde que empecé a salir a mí encantaba beber en los parques, casas y bares, me sentía en mi salsa, pletórico. En cambio cuando se trataba de ir a una discoteca empezaba a sentirme incómodo desde que se mencionaba la idea.  Así transcurrieron muchos años hasta que me di cuenta de que, sencillamente, hay cosas que no te gustan y no encajas ni con calzador.

Existen muchas maneras de viajar; cinco días en París esperando a subir a la torre Eiffel, o treinta días en una casa rural en algún pueblecito perdido de Albania. ¿O quizás unos días trabajando en una granja en mitad de las montañas de Slovakia a cambio de comida, experiencias y alojamiento?, encuentra tu manera de viajar, no te conformes con las formas de otros.

Existen muchas maneras de ligar y conocer a alguien que te gusta; ¿eres de acercarte a una persona haciendo el moonwalk y tras una voltereta decirle una frase brillante?, ¿o eres más de conocer a alguien en un curso de cocina o fotografía?, encuentra tu manera.

Existen muchas maneras de divertirse; ¿eres de irte de cañas hasta que olvides tu nombre?, ¿o prefieres irte a pasear y hacer fotos con desconocidos? o quizás tu diversión es quedarte en casa haciendo ganchillo. Encuentra tu manera.

Hay muchas maneras de encontrar trabajo; ¿eres más de meterte en infojobs y ver toda tu vida pasar por delante de tus ojos porque te resulta imposible que te contraten?, ¿o eres más de escribirle un email apasionado a tu futuro empleador, de grabarte un vídeo vestido de orangután, de crear tu propio trabajo y darle tu don al mundo? Encuentra tu manera.

Ten cuidad, no vaya a ser que no te des cuenta de que eres un fraude.

13) La vida social

Siempre digo que la vida de las personas básicamente se compone de la información que han recibido.

Todo lo que somos es una proyección de las personas que nos han rodeado desde que nacimos y de las palabras y acciones que nos han transmitido. Somos lo que comemos, pero sobre todo somos de lo que nos rodeamos. Dicen que somos la consecuencia de las cinco personas con las que pasamos más tiempo.

En cuanto tengas uso de razón y un mínimo de control sobre tu vida, trata de rodearte de personas que admires en cualquier faceta. Hazlo de manera activa, y por activa quiero decir que no dejes en manos de la casualidad el estar con unas u otras personas. Si te llaman la atención las maneras de los “caballeros”, en cuanto veas uno pégate a él e invítale a una cerveza. Si te gustaría ser políglota vete a un intercambio de idiomas, espérate unos segundos antes de ligar con todo lo que se mueve y trata de ver quién los habla y por qué.

Emilio Duró lo llama copiar a la bestia, yo lo llamo sentido común.

14) El amor

En vaya lío me he metido, y qué digo yo ahora sobre el amor si sólo soy un mero aprendiz.

Para mí el amor es bastante sencillo: Si en una relación me despierto feliz por la mañana junto a la persona que estoy, con ganas de vivir y con ganas de hacer cosas con ella, y después a la noche me acuesto junto a esa persona con ganas de dormir y agradecido por lo que he vivido ese día, no pido más, a eso lo llamo amor, y cuanto más dure, mejor.

También he aprendido que, a veces, aunque estés enamorado de una persona y esa persona lo esté de ti, veréis los dos cómo lentamente os vais alejando el uno del otro sin poder hacer nada, luchando contra vuestros pensamientos y contra algo que parece fuera de todo entendimiento.

En mi vida he recibido dos grandes consejos respecto al amor.

  1. Cuando estés cabreado por algo con tu pareja, disfruta de tu cabreo cinco ó diez minutos, aléjate. Después de esos minutos vuelve, dale un abrazo a tu pareja y piensa que si estás en la relación es para estar contento y que un cabreo de horas nunca merece la pena. Lo peor de los cabreos y las frustraciones es el tiempo que les dedicas.
  2. Quizás la persona que tienes en frente no es el amor de tu vida, te encanta pero tiene muchos defectos según tú, así que imagínate que váis a dejar la relación dentro de poco y disfruta cada día de las similitudes que os unen en vez de pensar en las diferencias que os separan. Quizás así os paséis toda la vida juntos.

Si entramos en más detalles diré que para mí es imprescindible admirar a la persona de la que estoy enamorado. Imprescindible si quiero que la relación dure y sea fructífera, y por fructífera me refiero a que me de alegrías, que me enriquezca, me complemente. Que cuando la mire piense que qué suerte tengo de pasar mis minutos junto a ella, que tenga la sensación de aprender algo cada día.

Admirar, qué palabra más bonita, debería escribir un punto sobre ella.

15) Admiración

Admira a gente que puedas tocar, de carne y hueso, que estén cerca de ti.

Admira a gente que te mire a los ojos cuando te hable. Busca incansablemente amigos que te hagan sentir afortunado por estar con ellos, hazles sentir afortunados por estar contigo. Admira a gente que también te admire.

Busca tus héroes de la vida real, ese amigo que además de tener varias empresas y correr varias maratones al año se le ocurre hacer un Iron Man, pero aún así lo que más admiras de él es su sencillez en el trato, su disfrute de los detalles y su sentido del humor.

Ese amigo que decide viajar por el mundo con su mochila y su portátil y que cada vez que vas a visitarle le admiras aún más por su sencillez, su valentía y su manera de ver el mundo, pero que lo que más admiras es la manera en la que te escucha tus problemas y el maldito te los resuelve aun estando en la otra parte del mundo, o esa vez que le preguntaste si tenía algún problema en coger un taxi y te respondio “Yo no tengo problemas con absolutamente nada”.

Ese amigo que se hizo cargo de la empresa de su padre cuando tenía veintiún años, tiene varias carreras y habla varios idiomas, pero lo que más admiras de él son los consejos que te da, los paseos que os dais juntos junto al río y lo que aprendes después de pasar unos minutos con él.

Ese amigo que habla ocho idiomas, ha vivido en muchos sitios, es elegante y atractivo y de buenos modales, pero lo que más admiras de él es aquella vez que le piropeaste por la belleza de su camisa morada, se la quitó y te dijo, toma, ¡es tuya!, o aquella vez que te de dejó su ático de Madrid y te dijo, mi casa es tu casa en todo el sentido de la palabra, haz fiestas, invita a gente a dormir, ¡disfrútala!.

Rodéate de gente a quien admires en múltiples aspectos.

16) La felicidad

Se nos ha hecho creer que la felicidad no existe, que es un estado puntual, que si no hay que confundir felicidad con euforia, que si…

A mí que no me vengan con mierdas de semejante calibre. Mi definición es la misma que para el amor: Si me despierto por la mañana con ganas de vivir, y me acuesto por la noche con ganas de dormir y agradecido de lo que he vivido ese día, soy feliz. FIN, no sigas buscando.

¿Estás en esa situación? felicidades, eres feliz.

Sacado de Wikipedia; “La felicidad (del latín felicitas, a su vez de felix, “fértil, fecundo, vivo, animado”, “colmado de suerte o fortuna”) es una emoción que se produce en la persona cuando cree haber alcanzado una meta deseada.” No estoy de acuerdo con eso de la meta deseada, a veces sólo con buscar una meta ya puedes tener esa sensación de la que hablo. Pero espera, fíjate en eso de “fértil, fecundo, vivo, animado”, ¿no es genial? Te está diciendo que cuando te levantas con ganas de hacer cosas, de crear, de como diría Rudyard Kipling “emplear el inexorable minuto recorriendo una distancia que valga los sesenta segundos”, ¡ERES FELIZ!

Venga, deja ya de hablar de ello y empieza a sentirlo, o aún mejor, haz caso a Séneca: “Felicidad es no necesitar de ella”.

17) Comunicación

Todo es comunicación.

Me hace gracia y a la vez me da tristeza pensar que todo lo que recuerdo sobre lo aprendido de comunicación en el colegio es una difusa idea sobre emisor, mensaje, receptor, código, canal y contexto.

Yo prefiero aquella teoría sobre las islas. Todos somos como islas, y la manera en la que podemos llegar de una a otra es mediante barcos, que son nuestras palabras. Cuanto mejor y más preparado sea nuestro barco más fácil llegaremos a la otra isla.

Tengo que explorar profundamente mis habilidades de comunicación.

No, no olvido que la mayor parte de la comunicación es no verbal, aunque… cuando escribas un email, o mensaje, o una carta, y sólo dispongas de las palabras y de la manera en la que depositas tus sentimientos, necesidades y expectativas en ellas, vuelve a planteártelo.

La inmensa mayoría de los problemas que he tenido en mi vida han sido por una pobre comunicación, así que pienso que aprenderla es una de las tareas más importantes que tenemos los seres humanos por delante.

Espero que algún día los conceptos como empatía, asertividad y escucha activa, sean parte de tu día a día.

18) Vergüenza

Mi gran amigo Pepe me explicó de una manera muy sencilla qué pensaba él sobre la vergüenza. “Mis padres me enseñaron que sólo tiene que darme vergüenza las cosas malas”.

Fin.

Piénsalo la próxima vez que quieras acercar la cabeza para besar a esa persona que mira tus ojos con intensidad, la próxima vez que quieras disfrazarte, o enviar ese email, enviar ese whastapp o hacer esa llamada.

También recuerda esta frase que me dijo mi madre cuando era pequeño y yo iba vestido con una camisa horrible un día de frío: Ande yo caliente y ríase la gente.

19) Comida

El día en el que te des cuenta de que según lo que comas así será tu vida, empezarás a cambiar tu alimentación.

Cuando viajas te das cuenta de las inmensas posibilidades que existen en el universo de la comida y de los hábitos alimenticios. ¿Sabes que hay muchas personas en el mundo que desayuna siempre arroz con verduras?

Quizás esos cereales con leche que tanto te gustan no son la mejor idea. Tómalos si quieres, pero trátalo como si fuera una auténtica excepción, como si fuera un premio.

A veces pienso que en España no concebimos otro desayuno que no sea unos cereales con leche, o con bollos, o con tostadas.

Evalúa tus hábitos alimenticios y piensa que las posibilidades son casi infinitas, hazte un experto en lo que mejor te sienta a ti, no te conformes con lo que come tu país, explora, descubre, lee, pregunta.

20) Ejercicio

Hacer ejercicio no es negociable, te ayuda en todos los aspectos importantes de la vida, belleza, trabajo, amor, consecución de metas, seguridad, claridad mental, sexo, amistades, diversión, rendimiento, meditación. Podría poner decenas de puntos más y desglosar cada punto en varias páginas, pero prefiero que lo hagas tú mentalmente, si te interesa.

He probado bastantes ejercicios en mi vida, pero el que más me ha motivado hasta la fecha es el Crossfit. Yo digo que es como la forma mejorada de hacer ejercicio, la manera evolucionada, el ejercicio del siglo XXI.

Atención: antes de que venga una horda de gente a hablar sobre la peligrosidad y contraindicaciones del Crosffit quédate con este término que es posible que cambie para siempre tu manera de hacer ejercicio diario: Tábata.

20 segundos de ejercicio + 10 segundos de reposo. Así ocho veces.

Una de mis frases favoritas en inglés es “work hard, play hard”. Aquí hemos venido a hacer ejercicio.

¿No te gusta el crossfit? Entonces prueba los HIIT.

20 a) Yoga, Pilates, Estiramientos

Creo que la gente más tranquila que conozco, más feliz, y más equilibrada en muchísimos aspectos, es la gente que es capaz de estar consigo mismo unos minutos u horas al día para, simplemente, estirar su cuerpo acompañado de una lenta respiración.

En 10 sesiones notarás la diferencia, en 20 sesiones notarán la diferencia, y en 30 tu cuerpo habrá cambiado por completo”. Josehp Pilates

Encuentra tu forma de estar en forma.

21) Equilibrio

Acostumbro a decir que todo en la vida se basa en el equilibrio.

Paracelso dijo “Nada es veneno, todo es veneno: la diferencia está en la dosis”, pues así con todo, encontrar el equilibrio en todo cuanto hago es una de mis tareas más entretenidas en este camino.

22) Conceder

¿Has ofrecido alguna vez algo (comida, bebida, regalos, piropos, lo que sea) a un grupo de personas o a una persona, y nadie ha cogido nada?

Cuando eso me ocurre me siento triste, y es porque creo que uno de los mayores placeres que puede experimentar el ser humano es dando, ofreciendo, regalando. En el dar está implícito que alguien reciba, y por eso escribo este punto.

Conceder significa a veces decirle simplemente GRACIAS a una persona que te dice algo bonito sobre tu forma de vestir o sobre tu sonrisa. Sin excusas, queriéndote y dejando que otros te quieran. Coger una fruta cuando alguien con cariño te la ofrece es concederle a la persona la posibilidad de regalar algo y sentirse bien. Concede más.

Cuanto más doy más tengo.

23) Todo lo que no se da, se pierde

Tan simple como eso, todo lo que no se da, se pierde.

Rodearme de personas generosas quiero pensar que me ha hecho llevar mi generosidad a otro nivel.

“Cuando tengas más de lo que necesites, no construyas una valla más alta, sino una mesa más larga”.

24) Tú ganas

Muchas de las personas más fuertes física y/o mentalmente que he conocido en mi vida acostumbran a usar mucho este término: Tú ganas.

Los que más posibilidades tienen de ganar en una pelea, los hombres y mujeres más inteligentes y equilibrados que he visto nunca, han dicho firmemente: Tú ganas.

Son personas que no quieren entrar en conflicto, que no quieren pelear, que no tienen un ego que les impide decir con serenidad: Tú ganas.

Me encantaría familiarizarme más y más con ello, aprender a disfrutarlo mientras lo digo. El orgullo, como todos esos pesos que nos han puesto al nacer en la mente y en la espalda, puede dejar paso al sentido común y la búsqueda de nuestra seguridad y bienestar con una sencilla expresión: Tú ganas.

No trates de ganar todas las peleas.

¿Te imaginas a un experto en artes marciales que está siendo increpado por un borracho? En vez de golpear, el vez de demostrar agresividad, en vez de dejarse caer, dice: Tú ganas, lo siento, es culpa mía.

25) El silencio

¿Alguna vez estabas escuchando música, o hablando con gente, o tomando una cerveza en un bar, y de repente has necesitado salir, o callarte, o apagar el sonido, y lo único que buscabas era respirar y cerrar los ojos?

El silencio está terriblemente infravalorado. Muchísimos de los problemas de nuestra vida se solucionarían con un poquito de silencio.

Uno de mis partes favoritas del libro de Murakami “Crónica del pájaro que da cuerda al mundo” es cuando el protagonista se mete en un pozo sin agua atraído por el silencio y la oscuridad.

El caso es que el año pasado viajé a París con un amigo y pasamos 10 horas en las Catacumbas clandestinas de París, ahí contemplé con asombro uno de los secretos mejor guardados del mundo: La completa oscuridad y absoluto silencio, de vez en cuando y de manera buscada, es como bálsamo para el alma.

26) Dejar ir

También tardé mucho en aprender a dejar ir.

Situaciones, pensamientos, cosas, personas. Viajar ligero de equipaje, vivir con menos conocidos pero más importantes, no entrar en conversaciones que no te apetecen, tú ganas, tirar el billete del metro de cuando fuiste a Italia cuando tenías 14 años, esos guantes de boxeo que no has vuelto a usar, esa camiseta que te acompañó tantas noches.

Ahora creo en un mundo de abundancia, dejo marchar mucho porque sé que muchísimo más va a llegar.

27) Viajar

Escribo estas líneas desde Buenos Aires, en una casa frente a un parquecito pegado a la famosa Avd. 9 de Julio. Me encanta viajar, pero hasta hace poco no sabía exactamente por qué.

El primer día que aterricé aquí lo hice con miedo, mirando para atrás y para delante, agarrando mis dos mochilas con la firme intención de evitar que aquellos transeúntes completamente ajenos a mi miedo, me robaran. Y lo cierto es que yo no soy así. No quiero ser así. Ese miedo estaba metido con calzador en mi mente gracias a que muchísima gente, argentinos y no argentinos, hablaban pestes de la inmensa y bella ciudad de Buenos Aires.

Me gusta viajar porque es una grandísima metáfora de la vida, es un ejemplo fiel, un claro reflejo de nuestro gran camino. Miedo, superación, desalientos por parte de gente frustrada o temerosa, aprendizaje, conocimiento, eso es viajar para mí.

28) El dinero

Tengo mi propio negocio desde hace años, un estudio de diseño gráfico. En una ocasión, un mes en particular, gané un dinero que a mí me parecía muchísimo. Fui a ver a un gran amigo y le dije que me encantaría contarle lo que había ganado aquel mes.

No me importa la cantidad, —me dijo—. Conozco a gente que gana 5.000 € euros al mes y le parece mucho. Conozco a gente que gana 10.000 € al mes y le parece poco. Conozco a gente que gana 200.000 euros al mes y aún quiere más. Si tú estás contento, con eso me quedo, no me importa el dinero.

Desde entonces dejé de preocuparme por la cantidad de dinero que ingresaba al mes y dejé de compararme mentalmente con unos y con otros, creo que lo único que importa en esta vida en lo referente al dinero es lo satisfecho que tú estás con ello.

Como decía Stephen Covey en “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, si basas tu seguridad en el dinero te creerás superior cuando estés junto a alguien que gana menos que tú, del mismo modo que te sentirás inferior junto a alguien que gana más que tú.

Aparta varios días en los que te contentarás con el mínimo y más sencillo sustento, un solo plato y ropas toscas, mientras te dices “¿es esto lo que tanto temía”?
Séneca

29) Ve a un hospital

Me he roto varios huesos en mi vida y he tenido muchísimos esguinces que me han hecho ir a un hospital, o al médico, o estar sin moverme durante muchos días.

Yo les llamo toques de atención de la vida para recordarme la suerte que tengo de estar vivo y de estar sano.

Pienso que sería muy buena idea como ejercicio de vida ir a hospitales regularmente, o a asilos, o a donde sea que te imagines que hay gente en una condición que no te gustaría estar.

No esperes a perder para siempre la salud para valorarla.

30) Si nos quitan el derecho a equivocarnos, también nos quitan el derecho a acertar

Una de las más grandes frases que he escuchado nunca, dicha parece ser por un tal Aldo Camarota.

Creo que la mayoría de las personas infravaloramos los tremendos beneficios de aprender, de equivocarnos, de rectificar, de levantarnos. Si alguna vez tengo un hijo me gustaría pensar que no le auparé para que coja las galletas que no alcanza, sino que le diré que piense cómo podría cogerlas. Por otro lado, Robert Kiyosaki dice que mientras su padre pobre le decía que no podía conseguir algo que consideraba muy difícil, su padre rico le decía “Vamos a ver cómo podemos conseguirlo”. Ese pensamiento puede cambiar toda una vida.

***

Estas son 30 cosas que he aprendido en 30 años, me han faltado algunas que considero muy importantes como la aceptación de la imperfección, la familia, la lectura, cómo causar una primera buena impresión, LA PASIÓN, cómo tener un cargo importante no ha de ser sinónimo de ser gilipollas sino todo lo contrario, la vital importancia de aprender inglés o la mejora constante (Kaizen), pero estoy satisfecho con el trabajo hecho y pienso que me habría gustado leer esto hace muchos años.

Además, quiero dejarte una pequeña lista de libros, páginas y vídeos que tengo la certeza de que me han ayudado mucho en mi camino y quizás a ti también te ayuden.

Libros:

  1. Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva
  2. La semana laboral de 4 horas
  3. Padre rico padre pobre
  4. Los 4 acuerdos
  5. El mundo amarillo
  6. Recomendaciones de libros

Páginas:

  1. 30 lecciones de vida, de Charles Ngo.
  2. Vivir al máximo
  3. El maravilloso mundo del sí puedes
  4. Gánate el no
  5. Itaka
  6. Soy Rico
  7. Viajando por ahí

Vídeos:

  1. Presume tu ahorro.
  2. Validation
  3. El circo de la mariposa
  4. Valientes VS cobardes
  5. ¿Si comes zanahorias qué cagaras?
  6. La escuela mata la creatividad
  7. Be always Drunken
  8. Yo quiero ser extraordinario “Yo quiero ser extraordinario, pero no por cómo muero, sino por cómo vivo”

ME ENCANTARÍA leer en los comentarios alguna de las cosas que tú has aprendido en tus años de vida, algo que te gustaría haber sabido, algo que te gustaría que otros supieran para hacer de este mundo un mundo un poquito mejor, o si no mejor, un poquito más agradable.

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